domingo, 20 de julio de 2008

Triatlón sprint de Barcelona 20Jul08

El día 15 de julio volví a casa después de 3 semanas de estudiar inglés en los USA, me había ido con la idea de entrenar allí aunque fuera un poco pero ya se sabe como son estas cosas, entre pitos y flautas corrí tres días, uno de ellos por culpa del Jet Lag, y nadé otros dos o tres, si eso se le puede llamar nadar.
Tras la vuelta y para evitar el trauma postvacacional me esperaba el triatlón sprint de Barcelona, mi debut en triatlón en solitario después de La Muela. Ya que tenía que ir a Barcelona aproveché para pasar el fin de semana bien acompañado. El sábado dimos una vuelta por la ciudad y por el puerto olímpico para no tener ningún problema de orientación a la mañana siguiente. El domingo nos levantamos a las 6 de la mañana y cogimos el tranvía camino a la competición acompañados en todo momento con los que salían del Summercase Festival que había en el Forum, un tranvía de lo más animado en el que los raros no eran los que llevaban toda la noche sin dormir y cantaban, esta vez el raro era el de la bici y la ropa de deporte jeje.
Llegamos puntuales a boxes y me dejé todo perfectamente colocado y repetidas veces revisado, aunque sabía que no me faltaba nada siempre queda esa sensación de que hay algo que se te escapa. Salí de boxes y a esperar el turno de mi salida, que era la segunda de los de distancia sprint.
Casi se me olvida echarme crema de sol anti medusas, menos mal que estaba mi ángel de la guarda para traérmela corriendo a la salida, alguien dijo que había simpáticos animalillos y más vale prevenir que curar aunque la utilidad de esa crema no la tengo del todo clara. Tras la eterna espera al pitido al fin sonó y pececillos al mar, los 300 que allí estábamos en masa a bañarnos. Me coloqué muy bien y no recibí ningún golpe digno de mencionar, la primera boya la tenía perfectamente estudiada y me fui a ritmo a por ella, adelantando gente y dejando pasar a alguno que otro. Cuando alcancé la primera boya empezaron los problemas, las gafas estaban totalmente empañadas (no me volverá a pasar) y no sabía dónde estaba la siguiente boya, me tuve que pegar a uno que tenía pinta de saber lo que hacía pero estaba totalmente desorientado, por más que levantaba la cabeza no encontraba la pelota amarilla así que decidí ir cogiendo la rueda que me pareciese con mejor ritmo, después de probar con un par de ellas encontré una fiable pasamos la siguiente boya y ya teníamos que tirar hacia la llegada, en ese momento vi que cada uno iba en una dirección y yo no tenía muy claro detrás de quién ir, haciendo una media ponderada de los trazados de los que iban a mi alrededor tiré por donde mejor me pareció y milagrosamente llegué a destino.
Subida corre que te corre a boxes y una transición sin nada que destacar, que no es poco. Nada más montar en la bici un grito de "VENGA QUE LO HAS HECHO MUY BIEN", unos ánimos que funcionaron, nos juntamos 4 que tras unas dudas al principio nos pusimos más o menos a dar relevos, la verdad es que no podía dar mucho porque me llevaban al límite, en las primeras curvas un poco pronunciadas (90º) me descolgué un poco aunque volví a reenganchar, en las siguientes curvas me fui quedando más pero conseguía volver a cogerles, un grupo más grande y más organizado nos cogió y ahí si que fue mi perdición, a las primeras curvas me quedé definitivamente. Cogí un ritmo cómodo esperando un grupeto que realmente fueran en bicicleta y no volando, pero parece que no es muy común eso en las carreteras. En el tramo ciclista vi pasar a mucha mucha gente pero lo bueno de no ir a ganar es que te picas contigo mismo pero se te pasa enseguida. Llegué de nuevo a boxes con una media más que aceptable de 34.4 km/h.
Zapatillas en los pies y a correr, un primer aviso nada más empezar, como corras mucho el señor flato te come, como soy muy obediente empecé muy tranquilo viendo pasar a la gente. La primera vuelta la di a ese ritmo pachangón pero la segunda quise correr un poquillo más, no mucho pero por lo menos sufrir un poco. Tras un rato de poco sufrir la meta se acercaba, cuando ya casi llegaba oí pitidos, ¡el primero me estaba pillando! eso sí que no, ritmo pachangón pero con orgullo, apreté el ritmo lo que pude intentando que no me pillara, fue inevitable, la reacción llegó demasiado tarde y llegué unos 15 sg por detrás, una pena no haber salido en la foto esprintando con un pro.
Las sensaciones finales muy buenas, la bici hay que mejorarla mucho, si llego en buen momento de natación me salgo y en la carrera a pie hay que esforzarse más pedazo de gandul. Encantado de la vida y cómo no, con muchas ganas de la próxima

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